Plasson

Pintar el mar
con agua de mar.
De qué otro modo
plasmar esa emoción,
esa lágrima inmensa,
ese inmenso color:
cuadros blancos
como la sal.

Yo retraté
la hija del coronel,
la mujer del alcalde,
el cura y el comerciante.
No hay salón
con distinción
que no luzca
un retrato
de Plasson.

Pero me dije un buen día:
“Basta ya de pintar pornografía”.

Y me dediqué
a pintar el mar
con agua de mar.
De qué otro modo
plasmar esa emoción.